Centla, Tabasco.- En el transcurso de la mañana fue hallado el cuerpo sin vida de un cocinero que laboraba en un barco. Se presume que murió en consecuencia de una golpiza.
Pobladores que caminaban por el ejido 'La Sábana' se percataron de que un yacía en la carpeta asfáltica. Al acercarse notaron que la víctima presentaba lesiones en el rostro, por lo que dieron aviso al 911.
Paramédicos que acudieron a la zona certificaron el deceso del masculino tras valorarlo. Sobre él se mencionó que tenía 27 años y era originario del ejido Aquiles Serdán, Paraíso.
Agentes que investigaron el caso barajan como hipótesis que el occiso fue atacado en otro lugar y los responsables lo abandonaron en el sitio en el que fue localizado, dado que fueron detectadas marcas de neumáticos de una camioneta.
El excéntrico y glamuroso chef turco Nusret Gökçese se ha convertido en los últimos años en toda una celebridad de las redes sociales debido a su peculiar forma de agregar sal a sus platillos. El cocinero, conocido en el mundo del internet como Salt Bae, recientemente demostró a través de su cuenta de Instagram que no solo tiene estilo para manipular la carne y los condimentos, sino que también tiene una increíble técnica para lavar los platos.
Todo ocurrió en el nuevo restaurante del conocido chef. El recién inaugurado Nusr-Et Steakhouse, ubicado en el lujoso barrio de Knightsbridg,e en la ciudad de Londres. El lugar atiende a los más acaudalados comensales de la región, ya que el recinto es conocido por sus precios altísimos en sus platillos. Tal es el caso del filete “Tomahawk”; un trozo de exquisita carne bañada en oro que se vende por unos 23,000 pesos mexicanos al tipo de cambio actual.
No obstante, la verdadera atracción del restaurante es poder toparse con Salt Bae y admirar la manera tan peculiar con la que prepara sus últimas creaciones. El chef es conocido por hacer trucos con cuchillos lanzándolos en el aire, así como por el nivel de pasión y concentración del que hace gala en cada una de sus preparaciones. Su estilo glamuroso e icónico outfit de anteojos negros le han valido ser el protagonista de una infinidad de memes.
Foto: Instagram @nusr_et
¿Cómo lavar platos al estilo Salt Bae?
En un video compartido a través de la cuenta de Instagram de Salt Bae podemos observar al chef turco al interior de la cocina de su restaurante. Vestido con un delantal y guantes, eso sí, sin dejar atrás sus características gafas negras, el cocinero se dispone a enseñarle a sus trabajadores como lavar apropiadamente los trastes sucios. Fiel a su estilo, la limpieza se realizó al ritmo de la canción “Unchain My Heart” de Joe Crocker, un clásico perfecto para amenizar los movimientos del dueño del local.
Ante la mirada sorprendida de los lavaplatos, Salt Bae fregó con detalle sartenes y ollas. De vez en cuando, presumió sus habilidades al arrojar un plato sobre su brazo y cacharlo sin ningún esfuerzo. “Enfóquense, limpio, todo el tiempo”, declaró el chef al terminar, para después arrojar su delantal sobre la multitud de trabajadores, quienes aplaudían como si se tratase de una estrella de rock al finalizar un concierto.
En la descripción del video Salt Bae escribió: “En un negocio debes conocer cada detalle… de la A a la Z ¿ok?”. Sus seguidores no tardaron en reaccionar aplaudiendo la dedicación del chef. “Quisiera trabajar para él”; “Ojalá tuviera ese estilo para lavar los platos”; “Cuando el dueño se mezcla con los empleados de cualquier designación y muestra lo fácil que es un trabajo, entonces la empresa dominará el negocio”, son algunos de los comentarios que se pueden leer en la publicación.
Salt Bae inició su carrera en su natal Turquía como aprendiz en una carnicería. De acuerdo con el diario turco AKSAM, el joven Nusret Gökçese trabajaba unas 18 horas al día. Tras poder costearse un viaje a Argentina y aprender más sobre el tratamiento de la carne, el cocinero pudo empezar a sostener con dificultad un negocio propio. La fama le llegó en 2017 con un video viral en el que se le puede ver agregando sal a un platillo con su estilo tan particular. Gracias a esto, el chef pudo impulsar su carrera y ampliar su cadena de restaurantes y regalarnos momentos tan singulares como el que acaba de protagonizar lavando trastes.
Recibe Hello Weekend, nuestro newsletter con lo último en gastronomía, viajes, tecnología, autos, moda y belleza. Suscríbete aquí: https://www.eluniversal.com.mx/mi-cuenta
En este renacer de las artes culinarias, la recuperación de un extraordinario cocinero –y excelente escritor–, Juan Altarribas, reúne gran interés. Altarribas era, en realidad, el seudónimo con que un monje franciscano, Raimundo Gómez, nacido en el siglo XVIII en La Almunia de Doña Godina, firmaba sus tratados y recetas. Su historia y obra están siendo recuperadas de forma casi detectivesca por Arturo Gastón, periodista especializado en gastronomía y turismo, con el alentador resultado de devolvernos al presente la figura de Altarribas con su gran bagaje culinario y cultural. Gastón ha contado con el apoyo de la Academia de San Luis, del Gobierno aragonés, la Casa de Ganaderos y otras instituciones y entidades asimismo seducidas por el pionero trabajo de Altarribas en aquellos fogones conventuales de la Ilustración aragonesa, allá por la brillante época de Pignatelli o Francisco de Goya.
Particularmente extraordinario es el manual de Altarribas titulado 'Nuevo arte de cocina, sacado de la escuela de la experiencia económica'. Escrito en 1745, y reeditado en facsímil por La Val de Onsera en 1994, contiene consejos tan vigentes como, por ejemplo, estos: «Tenga el cocinero limpia su cocina, barriéndola con frecuencia y sacando la basura de la oficina… Observe también guardar en memoria la especie, número y tiempo que tienen sus manjares en el fuego, para cocerle, no sea que su voracidad los consuma…»
Vinos aragoneses como Anayón y chefs como David Boldova se han comprometido a instrumentar con Gastón todo un programa en torno a la figura de Juan Altarribas, con actividades que irán de las puramente gastronómicas a la investigación histórica de los ingredientes y características de sus recetas y guisos en relación con la alimentación de entonces, consumo de proteínas y relación con la salud de los aragoneses del siglo XVIII, quienes, a buen seguro, disfrutarían de aquellas viandas de caza y platos de cuchara del monje franciscano.
Asimismo Altarribas habría disfrutado con los maridajes de sus platos con vinos como los de Anayón. O, también con ese nuevo, sorprendente y exquisito vino, de nombre La Aparecida, que Garbiñey Santiago Pueyo acaban de bautizar en público. Fruto de un hermoso viñedo en las faldas del Moncayo, La Aparecida habría inspirado a Altarribas mágicas recetas.
La ceremonia religiosa en el Buen Pastor. /morquecho
Decenas de personas acudieron al funeral en San Sebastián
Decenas de personas despidieron ayer al cocinero José Juan Castillo, fallecido la madrugada del sábado, a los 76 años de edad. La sociedad vasca lloró su muerte ayer, en la catedral del Buen Pastor, en Donostia, donde familiares y allegados le dieron un cálido adiós. Fue uno de los padres de la Nueva Cocina Vasca.
José Juan Castillo falleció la madrugada del viernes, víctima de un cáncer. Hasta hace poco se le podía ver aún por la Concha o el mercado de la Bretxa, porque aunque estaba retirado de la primera fila de la profesión seguía cultivando su pasión por los fogones, tal como recordaba hoy su amigo y compañero Pedro Subijana.
Casa Nicolasa fue su gran momento gastronómico. En 1986 se hizo con ese restaurante emblemático de la calle Aldamar de Donostia y ahí creó su cocina clásica, ligeramente actualizada, hasta el cierre en 2010.
Porque Castillo fue beasaindarra pese a su nacimiento en Bermeo. Su padre, José Castillo, otra leyenda de la cocina vasca, terminó tras la Guerra Ciivil en Bermeo regentando el bar del casino del pueblo, «y ahí nací yo, aunque mi vida siempre ha estado unida al Goierri y al restaurante Castillo, en Olaberria», rememoraba José Juan. Creció entre fogones, trabajó en el Tour d' Argent de París, en Jockey de Madrid o en el hotel Miramar de Deba. Participó en el nacimiento de la nueva cocina vasca («es increíble que la iniciativa de un grupo de amigos terminara convertida en el movimiento cultural que fue, ¡y más increíble aún que sigamos siendo tan amigos!», decía) y en 1986 se hizo con Casa Nicolasa, siempre con Ana Mari, su esposa.
La pandemia no ha conseguido doblegar al chef con más estrellas Michelin del mundo, que esta semana presentaba en Gastronomika un nuevo restaurante efímero en París.
Posa siempre de perfil y mira desafiante a través de sus gafas de pasta si no le agrada lo que escucha. Tras un año de crisis que ha removido los cimientos de la restauración de lujo y le ha obligado a cerrar su buque insignia, Plaza Athénée, Alain Ducasse vuelve a la carga. El rey Midas de la gastronomía francesa, capaz de convertir en oro todo lo que toca, estrena ADMO, un restaurante efímero junto a Albert Adrià, otro peso pesado golpeado por la pandemia. Esta semana recibía el premio homenaje de San Sebastián Gastronomika – Euskadi Basque Country y hablaba con este periódico de su actual papel como cocinero de experiencias.
¿Cómo se consigue juntar a dos iconos de la gastronomía de tal calibre?
Hace tres años fui a visitar a Albert a Barcelona, me pareció que tenía mucho talento y le propuse trabajar juntos en Paris. Hemos decidido que sea una experiencia efímera destinada a un público internacional. Nuestros estilos no son tan distintos, al final la cocina se resume en tres preguntas ¿qué tengo?, ¿qué sé?, ¿qué hago? Hemos conseguido crear platos que el cliente no sabe si son de Adrià o de Ducasse porque son de ambos.
El menú cuesta 380€. Teniendo en cuenta el lugar -el Musée du Qai Branly- y los actores implicados, ¿es caro o barato?
Estamos hablando de alta cocina y de una excelente bodega, eso tiene un precio. Aún así queríamos que fuera relativamente accesible y creemos que ese es un precio justo. Se ha publicado que tenemos una meta de 5 millones de facturación pero ese no es el punto de partida del proyecto, sino hacer un experimento único capaz de atraer a foodies de todo el mundo.
Ambos han sufrido directamente las consecuencias económicas del coronavirus ¿Es esta una manera imaginativa de salir adelante?
De no ser por esta crisis probablemente no hubiéramos tenido el tiempo necesario para crear esta experiencia. Estábamos metidos en nuestra cotidianeidad, inmersos en nuevas aperturas, esta crisis nos ha permitido vivir más tranquilamente, tomar decisiones más pausadas y crear cosas que en la rutina normal de la restauración jamás hubieran sido posibles.
El proyecto es un ejemplo de entendimiento entre la cocina francesa y española, ¿alguna vez se miraron con recelo?
Debemos dejar de ver la gastronomía como una competencia entre países, creo que nuestra relación se basa en el respeto mutuo. Si en Europa no existen fronteras ¿por qué va a haberlas en la cocina? La cocina francesa tiene sus reglas y cuando llegaron los hermanos Adrià lo que hicieron es crear y añadir cosas nuevas, la evolución de la gastronomía es infinita. Yo me considero más un director artístico que un cocinero, siento una necesidad constante de hacer cosas nuevas, es como una adicción. Y uno de mis valores es tener siempre los ojos bien abiertos.
¿Echa de menos el fragor de los fogones?
Cocino mucho en mi casa, me ocupo de mi jardín, de ir al mercado… El 60 % del trabajo de un cocinero no es creativo, sino una labor minuciosa de producción. Ahora procuro que esa laboriosidad se convierta en un placer. Cuando cocino en mi casa me doy cuenta de la simplicidad de la cocina, me pone los pies en la tierra para saber de donde vengo.
¿Qué características debe tener alguien para triunfar en este oficio?
Es muy simple, hay que trabajar más, más rápido, y mejor que los demás, con rigor, disciplina y exigencia. Si no tienes esas cualidades no serás nunca capaz de llegar a lo más alto, si las tienes, quizá algún día lo consigas.
¿En quien se fijaba usted antes cuando era un aprendiz?
En Alain Chapelle, mi mentor. En 1990, tres meses antes de que falleciera, le llamé desde Japón para darle las gracias. ‘Soy quien soy gracias a ti, mis tres estrellas son gracias a ti’, le dije.
¿Cómo cree que esta crisis va a cambiar nuestra relación con la gastronomía?
Creo que hay una tendencia hacia el bienestar de la persona y el bienestar del planeta. Cada vez somos más conscientes de la vulnerabilidad de nuestro entorno. Puede ser una cocina rica y sabrosa, pero también que nos enriquezca espiritualmente. No es necesario que dejemos de comer carne, pero debería ser menos cantidad y de mejor calidad. Tenemos que intentar que el ganadero no trabaje para sobrevivir, sino que obtenga beneficios por hacer un buen trabajo.
¿Qué restaurantes le entusiasman?
Me gustan los restaurantes que tengan una historia que contar, donde las personas estén en armonía con su tierra. Donde la cocina esté contada en primera persona, que no sea una copia. Siempre les digo a mis chicos que lean las revistas especializadas, pero que lo cuestionen todo e incluso que hagan lo contrario.
Es el hombre con más estrellas Michelin del mundo ¿le sigue ilusionando conseguirlas?
Me sigue emocionando, pero sobre todo porque es un reconocimiento a mi equipo. Mi ego ya está cubierto. He llegado a alcanzar ocho veces la tercera estrella michelin, otras veces las he perdido o las he vuelto a recuperar. Me puede divertir, pero es mejor no darle demasiada importancia, yo hago cocina con o sin estrellas, hay que estar preparado para todo.
Alain Ducasse en San Sebastian Gastronomika,dnde ha sido homenaeado esta seamana. /RC
Alain Ducasse | Chef y restaurador
La pandemia no ha doblegado al chef con más estrellas Michelin del mundo, que presentó en Gastronomika un nuevo restaurante efímero
Posa siempre de perfil y mira desafiante a través de sus gafas de pasta si no le agrada lo que escucha. Tras una crisis que ha removido los cimientos de la alta restauración y le obligó a cerrar su buque insignia, Plaza Athénée, Alain Ducasse vuelve a la carga. El rey Midas de la gastronomía francesa que convertir en oro cuanto toca, estrena ADMO, un restaurante efímero junto a Albert Adrià, otro peso pesado golpeado por la pandemia. Tras recibir el premio homenaje de San Sebastián Gastronomika - Euskadi Basque Country habla de su actual papel como cocinero de experiencias.
-¿Cómo se unen dos iconos de la gastronomía de tal calibre?
-Hace tres años visité a Albert a Barcelona, me pareció que tenía mucho talento y le propuse trabajar juntos en París. Decidimos que fuera una experiencia efímera para un público internacional. Nuestros estilos no son tan distintos. Al final la cocina se resume en tres preguntas: ¿qué tengo?, ¿qué sé?, ¿qué hago? Hemos creado platos que el cliente no sabe si son de Adrià o de Ducasse. Son de ambos.
-Un menú de 380 euros en el Musée du Qai Branl y con estos creadores ¿es caro o barato?
-Hablamos de alta cocina y de una excelente bodega. Eso tiene un precio. Pero queríamos que fuera relativamente accesible y creemos que es un precio justo. Se ha publicado que tenemos una meta de 5 millones de facturación, pero el proyecto es un experimento único capaz de atraer a 'foodies' de todo el mundo.
Orígenes
«Cocino muecho en casa, y eso me pone los pies en la tierra para saber de donde vengo»
-¿Es una manera imaginativa de salir adelante tras el palo económico del covid?
-De no ser por esta crisis probablemente no hubiéramos tenido el tiempo necesario para crear esta experiencia. Estábamos inmersos en nuestra cotidianeidad, en nuevas aperturas. La crisis nos permitió vivir más tranquilos, tomar decisiones más pausadas y crear cosas que en la rutina normal de la restauración jamás hubieran sido posibles.
- ¿Alguna vez se miraron con recelo?
-Debemos dejar de ver la gastronomía como una competencia entre países. Nuestra relación se basa en el respeto mutuo. Si en Europa no existen fronteras ¿por qué va a haberlas en la cocina? La cocina francesa tiene sus reglas, y cuando llegaron los hermanos Adrià crearon y añadieron cosas nuevas. La evolución de la gastronomía es infinita. Me considero más un director artístico que un cocinero. Siento la necesidad constante de innovar. Es como una adicción. Uno de mis valores es tener siempre los ojos bien abiertos.
-¿Echa de menos el fragor de los fogones?
-Cocino mucho en mi casa, me ocupo de mi jardín, de ir al mercado... El 60 % del trabajo de un cocinero no es creativo, es una labor minuciosa de producción. Ahora procuro que esa laboriosidad se convierta en un placer. Cocinando en casa me doy cuenta de la simplicidad de la cocina, me pone los pies en la tierra para saber de donde vengo.
-¿Qué características hay que tener para triunfar en este oficio?
-Es muy simple: hay que trabajar más, más rápido, y mejor que los demás. Con rigor, disciplina y exigencia. Sin esas cualidades nunca llegarás a lo más alto. Si las tienes, quizá algún día lo consigas.
Récord Michelin
«Aún me emociona conseguir estrellas, pero sobre todo por mi equipo. Mi ego está cubierto»
-¿En quién se fijaba cuando era un aprendiz?
-En Alain Chapelle, mi mentor. En 1990, tres meses antes de que falleciera, le llamé desde Japón para darle las gracias. 'Soy quien soy gracias a ti, mis tres estrellas son gracias a ti', le dije.
-¿Cómo cambiará la crisis nuestra relación con la gastronomía?
-Hay una tendencia hacia el bienestar de la persona y del planeta. Somos más conscientes de la vulnerabilidad de nuestro entorno. Puede ser una cocina rica y sabrosa, pero también que nos enriquezca espiritualmente. No es necesario dejar de comer carne, pero debería ser menos cantidad y de mejor calidad. Debemos intentar que el ganadero no trabaje para sobrevivir, que obtenga beneficios por hacer un buen trabajo.
-Es el chef con más estrellas Michelin del mundo ¿Aún le ilusiona conseguirlas?
-Me sigue emocionando, sobre todo porque es un reconocimiento a mi equipo. Mi ego ya está cubierto. He alcanzado ocho veces la tercera estrella Michelin, otras veces las he perdido o las he vuelto a recuperar. Me puede divertir, pero es mejor no darle demasiada importancia. Hago cocina con o sin estrellas, hay que estar preparado para todo.
-¿Qué restaurantes le entusiasman?
-Los que cuentan una historia, donde las personas estan en armonía con su tierra y la cocina se cuenta en primera persona. Que no sea una copia. Les digo a mis chicos que lean tod pero que lo cuestionen todo, e incluso que hagan lo contrario.
El chef Víctor Gutiérrez, de Salamanca, logra el tercer premio del Campeonato Nacional de Cocina celebrado en Intur, además de logra el galardón al mejor tratamiento del cochinillo
El cocinero madrileño Javier Amro se alzó hoy con el primer premio del Campeonato Nacional de Cocina, que se ha celebrado estos días en la Feria Intur en Valladolid, y además será quien represente a España en el prestigioso Bocuse d'Or Europe 2022, que tendrá lugar el próximo marzo en Budapest (Hungría). La representación de Castilla y León en el certamen de cocina logró el tercer premio, que recayó en el chef salmantino Víctor González, quien también logró el galardón al mejor tratamiento del cochinillo mientras que su hija Paula Gutiérrez consiguió el reconocimiento al mejor ayudante.
Once cocineros de las comunidades de Castilla y León, Aragón, Baleares, Extremadura, Canarias, La Rioja y Madrid han participado en Vallladolid, en un espacio de la Feria de Interior Intur, en el certamen Bocusse d'Or que se ha celebrado de forma conjunta con el Campeonato Nacional de Cocina. En esta ocasión , Amro logró el primero premio en el certamen pero también fue elegido por el jurado como el cocinero que representará a España en el Bocusse d'Or de Europa tras considerar que había elaborado el mejor plato que tenían el cochinillo y parpatana de atún como dos de los ingredientes obligatorios.
La celebración del Campeonato de España de Cocina en Intur ha posibilitado conocer las últimas tendencias culinarias a nivel nacional, contando con la participación de los representantes de las comunidades autónomas, a través de nueve horas de cocina en directo, con la participación de ocho equipos de cocineros en cada una de las dos jornadas de ayer viernes y hoy sábado en el pabellón 2 de la Feria. En cuanto a la prueba de cocina, los participantes han tenido que elaborar un plato de carne y uno de pescado a lo largo de más de cinco horas. Para la elaboración de la repostería, los participantes han dispuesto de tres horas.
El consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, fue el encargado de entrega el premio a Rubén Amro mientras que la directora general de Turismo, Estrella Torrecilla, hizo lo propio con Begoña Gardel, elegida campeona de España de repostería. Ortega destacó la apuesta de la Junta en Intur por la promoción del turismo de experiencias y especializado, así como por el turismo enogastronómico en la Comunidad, apoyando la celebración de eventos de repercusión nacional e internacional, como el Campeonato de España de Cocina y Repostería y la selección del candidato Bocuse d’Or 2 o la designación de la Capital Española de la Gastronomía, que recayó en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). "Trabajamos en el impulso de importantes citas gastronómicas de referencia a nivel nacional, lo que permitirá una mayor promoción de la oferta enogastronómica de la Comunidad en el exterior”, añadió.
Y es que consideró que estos dos eventos han situado a la Comunidad y Valladolid en el "epicentro" de la gastronomía nacional e internacional, ya que durante dos días Intur ha sido un "gran escaparate" promocional para las últimas tendencias culinarias a nivel nacional. El consejero precisó que la gastronomía es un "verdadero"embajador de la marca de Castilla y León y España, al recordar que la región cuenta con 60 marcas de calidad y 15 denominaciones de origen. También destacó la colaboración público privada para llevar a cabo el Concurso Nacional de Cocina y Repostería, organizado por Facyre (Federación de Cocineros y Reposteros de España), Maestres de Cocina de Castilla y León y Bocuse d´Or, en colaboración de la Junta.
Javier Ortega subrayó, según recogió la Agencia Ical, el apoyo "incondicional" y el compromiso "total" de la administración autonómica al sector del turismo y todo lo que conlleva. "Ha sufrido muchísimo con la pandemia del Covid, con muchos meses cerrados o con medidas que limitaban el aforo, por lo que eventos como el de hoy y una feria que invita a que los turistas visiten Castilla y León son fundamentales", sentenció.