Rechercher dans ce blog

Thursday, March 30, 2023

El cocinero que transformó un garaje en un restaurante con estrella Michelin - Las Provincias

Adblock test (Why?)


El cocinero que transformó un garaje en un restaurante con estrella Michelin - Las Provincias
Read More

Monday, March 27, 2023

El chef que reivindica las raíces de la cocina amazónica en Perú - Conexiones 365

Pedro Miguel Schiafiino, cocinero peruano, vislumbró su destino al frente de las cocinas. Aprendió el respeto de los ingredientes gracias a la huerta que su familia tenía en el sur de Lima, en la que verduras eran producidas y sus familiares criaban animales para comercializarlos. Pedro poseía un gran talento, desde chico ya diferenciaba el perejil del culantro, el huacatay de la albahaca y el rocoto del pimiento -ni hablar del uso de cuchillos especiales- deshuesaba pollo con delicadeza y fileteaba el pescado con destreza, su especialidad: seleccionar los ingredientes por su calidad. 

Escoger un oficio no sería una tarea difícil para él, a los 15 años ya trabajaba en la restaurantería. Vivir en un hogar multicultural le permitió adquirir un sentido versátil para convivir con los ingredientes de sus antepasados cubanos, alemanes, italianos, españoles y peruanos, otorgándole un profundo sentido del respeto y una genuina creatividad. Pedro es italiano de octava generación, raíces que se afianzaron al estudiar cocina y vivir por 5 años en Italia. 

Su paso por este país resultó fundamental para aprender a pensar como cocinero: siempre en el producto, en su sostenibilidad pero sobre todo en su trazabilidad. Fundamentos que lo obligaron a cuestionarse en quiénes sembraron el producto, o quién lo crió o lo pescó, cada proceso antes de llegar a nuestra mesa. Quizá este distintivo lo llevó a ser uno de los pioneros en el boom de la gastronomía peruana, una sin rodeos, pues desde hace más de 20 años, a principios de los 2000 para ser exactos, decidió mirar con mayor profundidad lo que ocurría en el territorio del Perú, en el que la madera, los minerales y el petróleo son los activos más preciados, sin embargo, su ingredientes estaban olvidados hasta que él los sacó del cajón de la cocina para ponerlos sobre la mesa. 

Pedro ha decidido plantear las cosas como son, su relación de más de 20 años con una de las regiones olvidadas para la gastronomía como lo es la Amazonía, lo obliga. Así, extendió los lazos con sus raíces y tras comprender cómo los ingredientes se relacionaban con las comunidades fue que decidió traerlas a su cocina como uno de sus ejes de trabajo. Desde sus restaurantes se encargó de mostrarle al mundo la gran variedad y calidad de productos que la selva tenía. 

Leal a su rol como cocinero, Pedro implementó bodegas boutique en las que plasma su filosofía como cocinero: colocar en la mesa productos de excelencia. En el 2020, decidió hacerse cargo de La Pulpería, un espacio pensado para ofrecer tapeo español con ingredientes ibéricos, poco después el peruano le dio la vuelta al concepto y actualmente se venden panes artesanales, vinos naturales, aceites de oliva, sales y especias del Perú, además de cestas con verduras de temporada producida en la mismísima huerta del chef, que han recuperado la esencia de los productos nacidos en el Perú. 

Meses después, abrió PesCo, una pescadería con productos de gran frescura gracias a su modelo de pesca artesanal. También abrió Mercattino, una carnicería en la que se vende carne nacional premium como cerdos seleccionados, huevos de corral, animales de caza como perdices, liebres y aves de espíritu libre. Además de yapa, panes de su taller, aceites de oliva, pastas italianas, entre otras cosas.

En palabras de Pedro, “dentro de la cocina profesional queremos espejearnos en las cocinas de afuera. Ellas ya pasaron por el proceso de formación hace 100 años, quizá más y no hay por qué pretender ser igual a otras gastronomías que tienen todo resuelto, esto entre comillas, por supuesto. Los países necesitan trabajar en esa cadena de valor que empieza en el productor, donde hay mucho por hacer. Invertimos en un restaurante con tecnología y conocimiento y profesionales y hacemos “alta cocina”, pero no nos ponemos en el contexto y hay mucho pendiente. Por ahora siento que lo que hago está bien porque cuando escojo, vínculo mi elección a un propósito mayor. Vivimos en contextos distintos. Como cocineros Latinoamericanos y Sudamericanos, debemos marcar el ritmo y no dejarnos influenciar tanto por Europa, que tiene menos capacidad de reacción y de reinventarse. Nosotros somos los que estamos acostumbrados a que estas cosas pasen desde hace años, de distinta manera, pero siempre nos estamos adaptando, tenemos mucha capacidad de resistencia”.

El cocinero limeño busca generar espacios en los que se le dé cabida a la reflexión, para así construir un futuro gastronómico más sostenible. Comenta que el Estado ha acudido a las comunidades amazónicas para capacitarlas y enseñarles a comer trigo y carne de vaca, opciones que no son sostenibles en la región dada su flora y fauna. Hoy lo primordial es cosechar lo que se ha sembrado durante años, él ve a la zona como una oportunidad de recomenzar con conocimiento y transformar las percepciones que se tienen de la región. “El Estado nunca vio a la Amazonía como un pueblo con conocimiento, con sabiduría, como un pueblo a imitar, a seguir como ejemplo. Los mismos amazónicos no se sienten muy identificados con su cultura y tradición, no se valoran y esto es fuertísimo pues repercute en la forma en la que se han llevado las regiones. llevo 20 años yendo a Iquitos a trabajar, conocemos lo que sucede en muchos de los pueblos ribereños y alrededor de los alrededores, sabemos que hay un potencial increíble y que es una ciudad maravillosa, que la gente es súper calurosa, tienen una gran capacidad y sensibilidad, e históricamente siempre han estado muy conectados con la naturaleza y el ambiente. Es decir, se tiene todo para cambiar. El potencial está y hay que visualizarlo, hay que sentirnos orgullosos de las comunidades indígenas y aprender de ellas”, comentó. 

Un chef consciente de los estragos que trajo la pandemia como la escasez de productos y la importancia -ahora más que nunca- de consumir local. En su caso, repotenció La Pulpería con productos peruanos, propiciando la cosecha sin pesticidas químicos, ni fertilizantes. Para él, lo primordial es aprender de los nativos, respetar la estacionalidad de los insumos y propiciar el crecimiento de la huerta  comunitaria para integrarla al sistema. Ha optado también por minimizar el uso del plástico y los compostables, así como asegurarse de que todos sus protocolos sigan la norma y generar apoyo comunitario a gran escala. 

Sobre Pedro Miguel Schiaffino

Pedro Miguel Schiaffino nació en Lima en 1976 y, pese a su juventud, cuenta con una vasta y exitosa experiencia en los fogones, y es uno de los responsables de que la cocina peruana sea considerada como una de las mejores del mundo.

Schiaffino, se convirtió en lo que es hoy en día gracias a la pasión por la gastronomía que le inculcó su abuela paterna, experta cocinera y su abuela materna, una gran repostera. Estudió en el Culinary Institute of America, en Nueva York y el Italian Culinary Institute for Foreigners. Considera al chef italiano, Piero Bertinotti como su mentor y el hombre que le permitió bajo sus enseñanzas, construir su propio estilo y descubrir el secreto de una buena cocina: un buen producto y una buena aplicación de la técnica y estilo culinario. Schiaffino es dueño de tres restaurante y una empresa de cátering.

Su primer restaurante fue Malabar, que abrió en 2004 y se convirtió rápidamente en uno de los más importantes de Perú. Más tarde, abrió La Pescadería, donde introdujo el concepto de tienda-restaurante. Durante los meses de verano, abre en Lima el restaurante Nikita. En 2012, abrió El Amaz el restaurante más representativo y donde Schiaffino busca divulgar el arte y cultura amazónica con los excelentes pescados de río y frutas exóticas de la zona.

Adblock test (Why?)


El chef que reivindica las raíces de la cocina amazónica en Perú - Conexiones 365
Read More

El chef que reivindica las raíces de la cocina amazónica en Perú - Conexiones 365

Pedro Miguel Schiafiino, cocinero peruano, vislumbró su destino al frente de las cocinas. Aprendió el respeto de los ingredientes gracias a la huerta que su familia tenía en el sur de Lima, en la que verduras eran producidas y sus familiares criaban animales para comercializarlos. Pedro poseía un gran talento, desde chico ya diferenciaba el perejil del culantro, el huacatay de la albahaca y el rocoto del pimiento -ni hablar del uso de cuchillos especiales- deshuesaba pollo con delicadeza y fileteaba el pescado con destreza, su especialidad: seleccionar los ingredientes por su calidad. 

Escoger un oficio no sería una tarea difícil para él, a los 15 años ya trabajaba en la restaurantería. Vivir en un hogar multicultural le permitió adquirir un sentido versátil para convivir con los ingredientes de sus antepasados cubanos, alemanes, italianos, españoles y peruanos, otorgándole un profundo sentido del respeto y una genuina creatividad. Pedro es italiano de octava generación, raíces que se afianzaron al estudiar cocina y vivir por 5 años en Italia. 

Su paso por este país resultó fundamental para aprender a pensar como cocinero: siempre en el producto, en su sostenibilidad pero sobre todo en su trazabilidad. Fundamentos que lo obligaron a cuestionarse en quiénes sembraron el producto, o quién lo crió o lo pescó, cada proceso antes de llegar a nuestra mesa. Quizá este distintivo lo llevó a ser uno de los pioneros en el boom de la gastronomía peruana, una sin rodeos, pues desde hace más de 20 años, a principios de los 2000 para ser exactos, decidió mirar con mayor profundidad lo que ocurría en el territorio del Perú, en el que la madera, los minerales y el petróleo son los activos más preciados, sin embargo, su ingredientes estaban olvidados hasta que él los sacó del cajón de la cocina para ponerlos sobre la mesa. 

Pedro ha decidido plantear las cosas como son, su relación de más de 20 años con una de las regiones olvidadas para la gastronomía como lo es la Amazonía, lo obliga. Así, extendió los lazos con sus raíces y tras comprender cómo los ingredientes se relacionaban con las comunidades fue que decidió traerlas a su cocina como uno de sus ejes de trabajo. Desde sus restaurantes se encargó de mostrarle al mundo la gran variedad y calidad de productos que la selva tenía. 

Leal a su rol como cocinero, Pedro implementó bodegas boutique en las que plasma su filosofía como cocinero: colocar en la mesa productos de excelencia. En el 2020, decidió hacerse cargo de La Pulpería, un espacio pensado para ofrecer tapeo español con ingredientes ibéricos, poco después el peruano le dio la vuelta al concepto y actualmente se venden panes artesanales, vinos naturales, aceites de oliva, sales y especias del Perú, además de cestas con verduras de temporada producida en la mismísima huerta del chef, que han recuperado la esencia de los productos nacidos en el Perú. 

Meses después, abrió PesCo, una pescadería con productos de gran frescura gracias a su modelo de pesca artesanal. También abrió Mercattino, una carnicería en la que se vende carne nacional premium como cerdos seleccionados, huevos de corral, animales de caza como perdices, liebres y aves de espíritu libre. Además de yapa, panes de su taller, aceites de oliva, pastas italianas, entre otras cosas.

En palabras de Pedro, “dentro de la cocina profesional queremos espejearnos en las cocinas de afuera. Ellas ya pasaron por el proceso de formación hace 100 años, quizá más y no hay por qué pretender ser igual a otras gastronomías que tienen todo resuelto, esto entre comillas, por supuesto. Los países necesitan trabajar en esa cadena de valor que empieza en el productor, donde hay mucho por hacer. Invertimos en un restaurante con tecnología y conocimiento y profesionales y hacemos “alta cocina”, pero no nos ponemos en el contexto y hay mucho pendiente. Por ahora siento que lo que hago está bien porque cuando escojo, vínculo mi elección a un propósito mayor. Vivimos en contextos distintos. Como cocineros Latinoamericanos y Sudamericanos, debemos marcar el ritmo y no dejarnos influenciar tanto por Europa, que tiene menos capacidad de reacción y de reinventarse. Nosotros somos los que estamos acostumbrados a que estas cosas pasen desde hace años, de distinta manera, pero siempre nos estamos adaptando, tenemos mucha capacidad de resistencia”.

El cocinero limeño busca generar espacios en los que se le dé cabida a la reflexión, para así construir un futuro gastronómico más sostenible. Comenta que el Estado ha acudido a las comunidades amazónicas para capacitarlas y enseñarles a comer trigo y carne de vaca, opciones que no son sostenibles en la región dada su flora y fauna. Hoy lo primordial es cosechar lo que se ha sembrado durante años, él ve a la zona como una oportunidad de recomenzar con conocimiento y transformar las percepciones que se tienen de la región. “El Estado nunca vio a la Amazonía como un pueblo con conocimiento, con sabiduría, como un pueblo a imitar, a seguir como ejemplo. Los mismos amazónicos no se sienten muy identificados con su cultura y tradición, no se valoran y esto es fuertísimo pues repercute en la forma en la que se han llevado las regiones. llevo 20 años yendo a Iquitos a trabajar, conocemos lo que sucede en muchos de los pueblos ribereños y alrededor de los alrededores, sabemos que hay un potencial increíble y que es una ciudad maravillosa, que la gente es súper calurosa, tienen una gran capacidad y sensibilidad, e históricamente siempre han estado muy conectados con la naturaleza y el ambiente. Es decir, se tiene todo para cambiar. El potencial está y hay que visualizarlo, hay que sentirnos orgullosos de las comunidades indígenas y aprender de ellas”, comentó. 

Un chef consciente de los estragos que trajo la pandemia como la escasez de productos y la importancia -ahora más que nunca- de consumir local. En su caso, repotenció La Pulpería con productos peruanos, propiciando la cosecha sin pesticidas químicos, ni fertilizantes. Para él, lo primordial es aprender de los nativos, respetar la estacionalidad de los insumos y propiciar el crecimiento de la huerta  comunitaria para integrarla al sistema. Ha optado también por minimizar el uso del plástico y los compostables, así como asegurarse de que todos sus protocolos sigan la norma y generar apoyo comunitario a gran escala. 

Sobre Pedro Miguel Schiaffino

Pedro Miguel Schiaffino nació en Lima en 1976 y, pese a su juventud, cuenta con una vasta y exitosa experiencia en los fogones, y es uno de los responsables de que la cocina peruana sea considerada como una de las mejores del mundo.

Schiaffino, se convirtió en lo que es hoy en día gracias a la pasión por la gastronomía que le inculcó su abuela paterna, experta cocinera y su abuela materna, una gran repostera. Estudió en el Culinary Institute of America, en Nueva York y el Italian Culinary Institute for Foreigners. Considera al chef italiano, Piero Bertinotti como su mentor y el hombre que le permitió bajo sus enseñanzas, construir su propio estilo y descubrir el secreto de una buena cocina: un buen producto y una buena aplicación de la técnica y estilo culinario. Schiaffino es dueño de tres restaurante y una empresa de cátering.

Su primer restaurante fue Malabar, que abrió en 2004 y se convirtió rápidamente en uno de los más importantes de Perú. Más tarde, abrió La Pescadería, donde introdujo el concepto de tienda-restaurante. Durante los meses de verano, abre en Lima el restaurante Nikita. En 2012, abrió El Amaz el restaurante más representativo y donde Schiaffino busca divulgar el arte y cultura amazónica con los excelentes pescados de río y frutas exóticas de la zona.

Adblock test (Why?)


El chef que reivindica las raíces de la cocina amazónica en Perú - Conexiones 365
Read More

El cocinero que proyecta un local en el Hornillo, en Águilas, afirma que el Consistorio y Cultura «no pusie... - La Verdad

[unable to retrieve full-text content]

El cocinero que proyecta un local en el Hornillo, en Águilas, afirma que el Consistorio y Cultura «no pusie...  La Verdad
El cocinero que proyecta un local en el Hornillo, en Águilas, afirma que el Consistorio y Cultura «no pusie... - La Verdad
Read More

Sunday, March 26, 2023

El cocinero de la Selección. Los guisos en Qatar, sus cumpleaños con Messi y el plato “de bodegón” con el que premia a los campeones - LA NACION

“Cocinero, bufetero, minutero, parrillero... llamame como quieras. Yo me encargo de cocinar”, dice a modo de presentación. Diego Iacovone (44) es, desde hace 24 años, el cocinero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Estuvo en seis mundiales, más que cualquier jugador en la historia de la selección nacional. Le dio de comer a Gabriel Batistuta, Juan Román Riquelme, Claudio Caniggia y a todos los ídolos modernos de nuestro fútbol. También a Diego Armando Maradona, en su versión DT. Y ahora, por los próximos cuatro años, es “el cocinero de los Campeones del Mundo”.

Tuvo un rol clave en la gesta de Qatar. Hizo asados en el desierto, guisos con gusto a Argentina y milanesas que estuvieron a la altura de las de Celia Cuccittini, la madre de Lionel Messi. Él dice que es apenas una pieza dentro del gran engranaje que hace funcionar al equipo. Tiene facilidad de palabra, parece el entrevistado perfecto... Sin embargo, dice que no se siente cómodo dando entrevistas. “Me llamaron de muchos medios, pero no hablo con nadie, nunca me gustó”, insiste. Aprovechamos esta excepción. A continuación, su historia.

Diego Iacovone y Messi festejando sus cumpleaños juntos
Diego Iacovone y Messi festejando sus cumpleaños juntos

-¿Cómo surge tu vocación por la cocina?

-Cuando terminé el secundario quería ser piloto de avión, nada que ver. ¡Un lio terrible tenía en el mate! Pero hice un cambio drástico de planes. Un amigo, al que yo admiraba mucho, era cocinero en un club. Y cuando lo vi en acción, me gustó. Aparte, siempre me había gustado cocinar. Enseguida averigüé y me metí en una escuela de cocina. Ahí me di cuenta que estaba bueno, que la pasaban bien, que no era ese tipo de estudio nervioso, y arranqué.

-¿Cuáles fueron los primeros trabajos?

-Empecé en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), ahí me llamaban un par de veces por semana para preparar almuerzos para diplomáticos. Trabajé en algunos hoteles de Corrientes, Santiago del Estero y Tucumán. También en un restaurante de Villa Pueyrredón y en el hotel Cesar Park, que ahora es el Hyatt, en Posadas y Libertad.

Diego Iacovone junto a Antonia Farías, también cocinera, y David, responsable del comedor. Los tres sostienen la copa que obtuvo el seleccionado por ganar la Finalíssima, el partido que enfretó al ganador de la Copa América con el ganador de la Copa de Europa
Diego Iacovone junto a Antonia Farías, también cocinera, y David, responsable del comedor. Los tres sostienen la copa que obtuvo el seleccionado por ganar la Finalíssima, el partido que enfretó al ganador de la Copa América con el ganador de la Copa de Europa

-¿Cómo llegaste a la AFA?

-Fue algo medio raro. Empecé en enero del ‘99, cuando Marcelo Bielsa arrancaba como técnico. Yo tenía 21 años, recién me había recibido. Estaba de vacaciones cuando me llamaron. Mi papá le había llevado mi currículum a un amigo que tenía un conocido o un pariente en la AFA... La cosa es que justo estaban buscando un cocinero joven porque el cocinero anterior se había ido. Así empecé, todo se alineó para que sucediera.

-¿Cómo fue tu primer contacto con los jugadores?

-Rarísimo. Yo estaba cocinando, durante uno de mis primeros días en AFA, y me puse a escuchar música. Un casete, no me acuerdo de qué grupo. En ese momento entró el Mono Burgos y preguntó muy serio: “¿Quién está escuchando rock?”. Yo me asusté, no sabía qué hacer, quizá era un loco que no le gustaba la música... Finalmente, dije que era yo. “Entonces voy a venir a la cocina a tomar mates”, me respondió. Y desde ahí nos hicimos amigos.

Iacovone y el exarquero de la selección nacional Germán "el mono" Burgos
Iacovone y el exarquero de la selección nacional Germán "el mono" Burgos

-Desde 1999 acompañás a la selección por el mundo, sin interrupciones.

-Mi primer viaje fue con la Copa América en Paraguay (1999) y después el Mundial de Japón (2002). A partir de ahí, estuve en todos los mundiales: Alemania, Sudáfrica, Brasil, Rusia y el último Qatar. Soy un agradecido de que me aguanten desde hace 24 años.

-¿Los jugadores tienen un menú preestablecido o les dan libertad para elegir lo que van a comer?

-No, ellos tienen un menú que consiste en ensaladas simples pero distintas. Hay 20 o 24 gustos de los cuales veinte son simples y cuatro combinadas. Después dos pastas, una lisa o simple y otra con agregados o salseadas. También hay dos o tres proteínas, y cuatro guarniciones como arroces y verduras.

-¿Cuál es tu trabajo cuando los jugadores de la selección están en sus clubes?

-En AFA hay 16 disciplinas: fútbol playa, futsal, fútbol femenino... Estoy casi todo el día acá, en el predio, es mi segundo hogar.

Meses antes del desembarco de la Selección Nacional en Qatar, Diego Iacovone viajó a Doha para conocer el complejo que albergaría a nuestros jugadores. Descubrió que a la cocina de la Universidad de Qatar le faltaba todo. “Prácticamente tuvimos que armarla desde cero porque era un desayunador”, cuenta. Además, decidió llevar parrillas argentinas para hacer sus gloriosos asados.

Fueron 50 días de trabajo, sin descanso, con el ciclo interminable de “desayuno-almuerzo-merienda-cena”. Es una tarea imposible para una sola persona. “También está Antonia, que trabaja en la cocina a la par mía, y David, que se encarga del comedor”, cuenta Diego.

La relación entre el equipo de cocina y el plantel campeón del mundo quedó en evidencia minutos después de la final, durante los festejos, en el campo de juego, cuando Messi abrazó con emoción a una mujer desconocida para el gran público. Muchos la confundieron con su madre, Celia Cuccittini. Luego se supo que se trataba, en realidad, de Antonia Farias, la cocinera, compañera de Diego.

Durante la producción de fotos, Diego Iacovone juega con un cuchillo y un escarbadientes. La empresa Paty reconoció su trabajo con un premio en efectivo que él eligió cambiar por dos incubadoras que donó a un hospital cercano al predio de AFA.
Durante la producción de fotos, Diego Iacovone juega con un cuchillo y un escarbadientes. La empresa Paty reconoció su trabajo con un premio en efectivo que él eligió cambiar por dos incubadoras que donó a un hospital cercano al predio de AFA.DIEGO SPIVACOW / AFV

-¿Cómo fue la experiencia de viajar a Qatar con la selección?

-Fue hermoso, algo distinto a todo. Los chicos forman un equipo bárbaro, no solo a nivel futbolístico: se llevan muy bien entre ellos. Esa unión que se percibe desde afuera es genuina. Además, estábamos todos obsesionados con lo mismo: todos queríamos, no me preguntes porqué, que Messi levante la copa. Trabajamos para salir campeones, claro. Pero estaba esa idea: que Messi levante la copa.

-¿Messi es un buen líder?

-Es espectacular. A veces pienso que con todo lo que él representa, tiene una humildad... Mirá, cuando me preguntan “¿cómo es Messi?”, yo siempre respondo: “¿Viste cómo juega en la cancha? ¿Viste lo bueno que es con la pelota? Bueno, como ser humano es todavía mejor, súmale un poco más. Así de grande es Leo’.

-Tenés un privilegio único: festejás tus cumpleaños con el capitán de la selección, con el mejor jugador del mundo.

-(ríe) Sí, los dos cumplimos el 24 de junio y muchas veces festejamos juntos. A Leo lo conozco desde el 2005. Una vez él me dijo, porque es de llevar esas cuentas, que había pasado más cumpleaños conmigo que con su familia. Y la verdad es que puede ser porque generalmente en junio hay partidos de la selección. En esa fecha también cumple Juan Román Riquelme.

Lionel Messi, Diego Iacovone y Juan Román Riquelme festejando juntos sus cumpleaños, el 24 de junio
Lionel Messi, Diego Iacovone y Juan Román Riquelme festejando juntos sus cumpleaños, el 24 de junio

-Fuera de la cancha, tu trabajo fue muy importante para alcanzar el objetivo tan deseado: ser campeones del mundo.

-Yo cumplo mi función. Dentro del grupo todos somos importantes. Es como un reloj y los engranajes, todos son importantes para que la cosa funcione, hasta el más chiquito.

-Volvamos a Qatar. ¿Llevaron la carne desde Argentina?

-Sí, llevamos varios cortes de carne y también pollo. Alrededor de dos toneladas. Le compramos a un muchacho que tiene un frigorífico por acá, cerca del predio, con muy buena carne.

Diego se define como una persona de fe. Lleva siempre consigo una cadena con una pequeña cruz y la medalla de la Virgen de la Natividad, un obsequio el padre Ignacio de Rosario.
Diego se define como una persona de fe. Lleva siempre consigo una cadena con una pequeña cruz y la medalla de la Virgen de la Natividad, un obsequio el padre Ignacio de Rosario.DIEGO SPIVACOW / AFV

-¿Y el resto de los ingredientes? ¿Fue sencillo conseguirlos allá?

-Sí, ellos [por los qataríes] empezaron a producir algunas cosas allá... y lo que no tienen, lo importan desde Europa. Así que los productos eran iguales o mejores que acá.

En un acto de justicia, Paty decidió reconocer la tarea de Diego Iacovone. Le brindó, según detalla en gacetilla de prensa, “el homenaje que faltaba en la Scaloneta”. La empresa destaca que “alimentó al equipo que tuvo hambre de gloria”. El premio consistió en una suma de dinero que Diego eligió donar a un hospital de la zona para la compra de dos incubadoras. Golazo. Como le da pudor hablar del tema, seguimos con Qatar.

-¿Cuál es el plato que más te elogian, con el que te lucís?

-No sé... trato de que todos salgan bien. Pero lo que más me gusta hacer son las comidas criollas, todo lo que se cocina en disco, parrilla y asador. Me encanta asar y, modestamente, creo que me sale muy bien.

-Imagino que en la Selección, como en todas las familias, siempre hay alguien que se acerca al asador y empieza a opinar: “se está pasando”, “metele brasas”, “deberías darlo vuelta”...

-[ríe] Sí, acá también tenemos. Siempre hay alguno. Es más, te diría que casi todos son así. Pero el que siempre viene temprano a la parrilla es Lautaro Martínez. Pero él sabe, porque hace asados y le gusta. Es muy buen asador, un crack.

Iacovone y el exdelantero de la selección nacional Claudio Paul Caniggia.
Iacovone y el exdelantero de la selección nacional Claudio Paul Caniggia.

-Hablando de asado, ¿cuáles son cortes que no pueden faltar en un buen asado?

-Entraña, ojo de bife, asado y vacío. Acá a veces se hace molleja y chinchulín.

-A Qatar llevaron las parrillas, ¿hicieron muchos asados?

-El primer día que llegamos hicimos un asado para probar las parrillas y durante toda la estadía habremos hecho una docena. ¿Secretos? No hay, es lo que sabemos todos. El mejor asado es el que comés en tu casa. Porque el asado no espera, se come cuando está listo. Y eso no lo podés saber.

Nicolás Tagliafico compartió el primer asado que hicieron en la Universidad de Qatar, con las parrillas que Diego Iacovone llevó especialmente desde Argentina
Nicolás Tagliafico compartió el primer asado que hicieron en la Universidad de Qatar, con las parrillas que Diego Iacovone llevó especialmente desde Argentina

-¿Los jugadores tienen comidas favoritas?

-Uno sabe qué es lo que más comen y también lo que no. En el mundial de Qatar, como fueron 50 días, tuvimos un “changüí” para jugar un poco más con las comidas. Por eso, con Antonia, mi compañera, decidimos, dentro de la línea caliente, incorporar un guiso. Hacíamos de alitas, mondongo, lentejas, mostacholes...

-¿No te pareció arriesgado preparar guiso en Qatar, con el calor que hacía allá?

-Pero digamos la verdad: ¿a quién no le gusta el guiso? ¿Quién no se come un guiso después tres o cuatro días de estar comiendo lomo? ¡¿Sabes cómo lo comían?!

-Los jugadores de la selección suelen comer en los mejores restaurantes del mundo. No debe ser fácil estar a la altura...

-Obviamente que ellos saben mucho de comida y nutrición, la tienen más clara que cualquiera. Pero también llevan dentro la esencia criolla. Mirá, no tengas dudas: la milanesa a la napolitana no te la cambian por nada.

-¿Siempre hay milanesas en el menú?

-Desde hace años. Es un clásico de la Selección Argentina: después de los partidos, como una especie de premio, les preparamos milanesa a la napolitana con fritas. Y en este mundial le agregamos dos huevos fritos.

-¿Quién es el que más come?

-No puedo decirte eso porque hay días... Además, no están solo los jugadores: somos una delegación de casi 80 personas. Para que te des una idea, hacemos más 200 milanesas de lomo, que quedan bien tiernitas, las cortás con un tenedor. Le ponemos jamón y queso, bien suculentas, como debe ser. Es comida de bodegón, esa que nunca te deja con hambre. Siempre decís ‘comí bien’. Lo delicado lo dejamos a un costado.

-En algún momento se dijo que Messi tenía una dieta especial.

-No, eso fue hace un tiempo. Hoy ninguno tiene una dieta especial: ellos mismos saben lo que tienen que comer y qué no. Algunos antes del partido comen un plato de fideos con aceite de oliva, pero son etapas o modas, a veces lo hacen y otras no.

Diego Iacovone y el presidente de la AFA Claudio Fabián «Chiqui» Tapia
Diego Iacovone y el presidente de la AFA Claudio Fabián «Chiqui» Tapia

-¿Alguno de los jugadores es quisquilloso al momento de comer?

-No, ninguno. Lo que pasa que yo los conozco hace mucho y ninguno me hizo escándalo. Gracias a Dios ninguno me rechazó nunca un plato.

-Hoy Argentina juega un amistoso contra Panamá, ¿tenés decidido el menú?

-No, pero la concentración será más relajada, los muchachos vienen de salir campeones...

Conocé The Trust Project

Adblock test (Why?)


El cocinero de la Selección. Los guisos en Qatar, sus cumpleaños con Messi y el plato “de bodegón” con el que premia a los campeones - LA NACION
Read More

Friday, March 24, 2023

El cocinero de la Selección. Los guisos en Qatar, sus cumpleaños con Messi y el plato “de bodegón” con el que premia a los campeones - LA NACION

“Cocinero, bufetero, minutero, parrillero... llamame como quieras. Yo me encargo de cocinar”, dice a modo de presentación. Diego Iacovone (44) es, desde hace 24 años, el cocinero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Estuvo en seis mundiales, más que cualquier jugador en la historia de la selección nacional. Le dio de comer a Gabriel Batistuta, Juan Román Riquelme, Claudio Caniggia y a todos los ídolos modernos de nuestro fútbol. También a Diego Armando Maradona, en su versión DT. Y ahora, por los próximos cuatro años, es “el cocinero de los Campeones del Mundo”.

Tuvo un rol clave en la gesta de Qatar. Hizo asados en el desierto, guisos con gusto a Argentina y milanesas que estuvieron a la altura de las de Celia Cuccittini, la madre de Lionel Messi. Él dice que es apenas una pieza dentro del gran engranaje que hace funcionar al equipo. Tiene facilidad de palabra, parece el entrevistado perfecto... Sin embargo, dice que no se siente cómodo dando entrevistas. “Me llamaron de muchos medios, pero no hablo con nadie, nunca me gustó”, insiste. Aprovechamos esta excepción. A continuación, su historia.

Diego Iacovone y Messi festejando sus cumpleaños juntos
Diego Iacovone y Messi festejando sus cumpleaños juntos

-¿Cómo surge tu vocación por la cocina?

-Cuando terminé el secundario quería ser piloto de avión, nada que ver. ¡Un lio terrible tenía en el mate! Pero hice un cambio drástico de planes. Un amigo, al que yo admiraba mucho, era cocinero en un club. Y cuando lo vi en acción, me gustó. Aparte, siempre me había gustado cocinar. Enseguida averigüé y me metí en una escuela de cocina. Ahí me di cuenta que estaba bueno, que la pasaban bien, que no era ese tipo de estudio nervioso, y arranqué.

-¿Cuáles fueron los primeros trabajos?

-Empecé en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), ahí me llamaban un par de veces por semana para preparar almuerzos para diplomáticos. Trabajé en algunos hoteles de Corrientes, Santiago del Estero y Tucumán. También en un restaurante de Villa Pueyrredón y en el hotel Cesar Park, que ahora es el Hyatt, en Posadas y Libertad.

Diego Iacovone junto a Antonia Farías, también cocinera, y David, responsable del comedor. Los tres sostienen la copa que obtuvo el seleccionado por ganar la Finalíssima, el partido que enfretó al ganador de la Copa América con el ganador de la Copa de Europa
Diego Iacovone junto a Antonia Farías, también cocinera, y David, responsable del comedor. Los tres sostienen la copa que obtuvo el seleccionado por ganar la Finalíssima, el partido que enfretó al ganador de la Copa América con el ganador de la Copa de Europa

-¿Cómo llegaste a la AFA?

-Fue algo medio raro. Empecé en enero del ‘99, cuando Marcelo Bielsa arrancaba como técnico. Yo tenía 21 años, recién me había recibido. Estaba de vacaciones cuando me llamaron. Mi papá le había llevado mi currículum a un amigo que tenía un conocido o un pariente en la AFA... La cosa es que justo estaban buscando un cocinero joven porque el cocinero anterior se había ido. Así empecé, todo se alineó para que sucediera.

-¿Cómo fue tu primer contacto con los jugadores?

-Rarísimo. Yo estaba cocinando, durante uno de mis primeros días en AFA, y me puse a escuchar música. Un casete, no me acuerdo de qué grupo. En ese momento entró el Mono Burgos y preguntó muy serio: “¿Quién está escuchando rock?”. Yo me asusté, no sabía qué hacer, quizá era un loco que no le gustaba la música... Finalmente, dije que era yo. “Entonces voy a venir a la cocina a tomar mates”, me respondió. Y desde ahí nos hicimos amigos.

Iacovone y el exarquero de la selección nacional Germán "el mono" Burgos
Iacovone y el exarquero de la selección nacional Germán "el mono" Burgos

-Desde 1999 acompañás a la selección por el mundo, sin interrupciones.

-Mi primer viaje fue con la Copa América en Paraguay (1999) y después el Mundial de Japón (2002). A partir de ahí, estuve en todos los mundiales: Alemania, Sudáfrica, Brasil, Rusia y el último Qatar. Soy un agradecido de que me aguanten desde hace 24 años.

-¿Los jugadores tienen un menú preestablecido o les dan libertad para elegir lo que van a comer?

-No, ellos tienen un menú que consiste en ensaladas simples pero distintas. Hay 20 o 24 gustos de los cuales veinte son simples y cuatro combinadas. Después dos pastas, una lisa o simple y otra con agregados o salseadas. También hay dos o tres proteínas, y cuatro guarniciones como arroces y verduras.

-¿Cuál es tu trabajo cuando los jugadores de la selección están en sus clubes?

-En AFA hay 16 disciplinas: fútbol playa, futsal, fútbol femenino... Estoy casi todo el día acá, en el predio, es mi segundo hogar.

Meses antes del desembarco de la Selección Nacional en Qatar, Diego Iacovone viajó a Doha para conocer el complejo que albergaría a nuestros jugadores. Descubrió que a la cocina de la Universidad de Qatar le faltaba todo. “Prácticamente tuvimos que armarla desde cero porque era un desayunador”, cuenta. Además, decidió llevar parrillas argentinas para hacer sus gloriosos asados.

Fueron 50 días de trabajo, sin descanso, con el ciclo interminable de “desayuno-almuerzo-merienda-cena”. Es una tarea imposible para una sola persona. “También está Antonia, que trabaja en la cocina a la par mía, y David, que se encarga del comedor”, cuenta Diego.

La relación entre el equipo de cocina y el plantel campeón del mundo quedó en evidencia minutos después de la final, durante los festejos, en el campo de juego, cuando Messi abrazó con emoción a una mujer desconocida para el gran público. Muchos la confundieron con su madre, Celia Cuccittini. Luego se supo que se trataba, en realidad, de Antonia Farias, la cocinera, compañera de Diego.

Durante la producción de fotos, Diego Iacovone juega con un cuchillo y un escarbadientes. La empresa Paty reconoció su trabajo con un premio en efectivo que él eligió cambiar por dos incubadoras que donó a un hospital cercano al predio de AFA.
Durante la producción de fotos, Diego Iacovone juega con un cuchillo y un escarbadientes. La empresa Paty reconoció su trabajo con un premio en efectivo que él eligió cambiar por dos incubadoras que donó a un hospital cercano al predio de AFA.DIEGO SPIVACOW / AFV

-¿Cómo fue la experiencia de viajar a Qatar con la selección?

-Fue hermoso, algo distinto a todo. Los chicos forman un equipo bárbaro, no solo a nivel futbolístico: se llevan muy bien entre ellos. Esa unión que se percibe desde afuera es genuina. Además, estábamos todos obsesionados con lo mismo: todos queríamos, no me preguntes porqué, que Messi levante la copa. Trabajamos para salir campeones, claro. Pero estaba esa idea: que Messi levante la copa.

-¿Messi es un buen líder?

-Es espectacular. A veces pienso que con todo lo que él representa, tiene una humildad... Mirá, cuando me preguntan “¿cómo es Messi?”, yo siempre respondo: “¿Viste cómo juega en la cancha? ¿Viste lo bueno que es con la pelota? Bueno, como ser humano es todavía mejor, súmale un poco más. Así de grande es Leo’.

-Tenés un privilegio único: festejás tus cumpleaños con el capitán de la selección, con el mejor jugador del mundo.

-(ríe) Sí, los dos cumplimos el 24 de junio y muchas veces festejamos juntos. A Leo lo conozco desde el 2005. Una vez él me dijo, porque es de llevar esas cuentas, que había pasado más cumpleaños conmigo que con su familia. Y la verdad es que puede ser porque generalmente en junio hay partidos de la selección. En esa fecha también cumple Juan Román Riquelme.

Lionel Messi, Diego Iacovone y Juan Román Riquelme festejando juntos sus cumpleaños, el 24 de junio
Lionel Messi, Diego Iacovone y Juan Román Riquelme festejando juntos sus cumpleaños, el 24 de junio

-Fuera de la cancha, tu trabajo fue muy importante para alcanzar el objetivo tan deseado: ser campeones del mundo.

-Yo cumplo mi función. Dentro del grupo todos somos importantes. Es como un reloj y los engranajes, todos son importantes para que la cosa funcione, hasta el más chiquito.

-Volvamos a Qatar. ¿Llevaron la carne desde Argentina?

-Sí, llevamos varios cortes de carne y también pollo. Alrededor de dos toneladas. Le compramos a un muchacho que tiene un frigorífico por acá, cerca del predio, con muy buena carne.

Diego se define como una persona de fe. Lleva siempre consigo una cadena con una pequeña cruz y la medalla de la Virgen de la Natividad, un obsequio el padre Ignacio de Rosario.
Diego se define como una persona de fe. Lleva siempre consigo una cadena con una pequeña cruz y la medalla de la Virgen de la Natividad, un obsequio el padre Ignacio de Rosario.DIEGO SPIVACOW / AFV

-¿Y el resto de los ingredientes? ¿Fue sencillo conseguirlos allá?

-Sí, ellos [por los qataríes] empezaron a producir algunas cosas allá... y lo que no tienen, lo importan desde Europa. Así que los productos eran iguales o mejores que acá.

En un acto de justicia, Paty decidió reconocer la tarea de Diego Iacovone. Le brindó, según detalla en gacetilla de prensa, “el homenaje que faltaba en la Scaloneta”. La empresa destaca que “alimentó al equipo que tuvo hambre de gloria”. El premio consistió en una suma de dinero que Diego eligió donar a un hospital de la zona para la compra de dos incubadoras. Golazo. Como le da pudor hablar del tema, seguimos con Qatar.

-¿Cuál es el plato que más te elogian, con el que te lucís?

-No sé... trato de que todos salgan bien. Pero lo que más me gusta hacer son las comidas criollas, todo lo que se cocina en disco, parrilla y asador. Me encanta asar y, modestamente, creo que me sale muy bien.

-Imagino que en la Selección, como en todas las familias, siempre hay alguien que se acerca al asador y empieza a opinar: “se está pasando”, “metele brasas”, “deberías darlo vuelta”...

-[ríe] Sí, acá también tenemos. Siempre hay alguno. Es más, te diría que casi todos son así. Pero el que siempre viene temprano a la parrilla es Lautaro Martínez. Pero él sabe, porque hace asados y le gusta. Es muy buen asador, un crack.

Iacovone y el exdelantero de la selección nacional Claudio Paul Caniggia.
Iacovone y el exdelantero de la selección nacional Claudio Paul Caniggia.

-Hablando de asado, ¿cuáles son cortes que no pueden faltar en un buen asado?

-Entraña, ojo de bife, asado y vacío. Acá a veces se hace molleja y chinchulín.

-A Qatar llevaron las parrillas, ¿hicieron muchos asados?

-El primer día que llegamos hicimos un asado para probar las parrillas y durante toda la estadía habremos hecho una docena. ¿Secretos? No hay, es lo que sabemos todos. El mejor asado es el que comés en tu casa. Porque el asado no espera, se come cuando está listo. Y eso no lo podés saber.

Nicolás Tagliafico compartió el primer asado que hicieron en la Universidad de Qatar, con las parrillas que Diego Iacovone llevó especialmente desde Argentina
Nicolás Tagliafico compartió el primer asado que hicieron en la Universidad de Qatar, con las parrillas que Diego Iacovone llevó especialmente desde Argentina

-¿Los jugadores tienen comidas favoritas?

-Uno sabe qué es lo que más comen y también lo que no. En el mundial de Qatar, como fueron 50 días, tuvimos un “changüí” para jugar un poco más con las comidas. Por eso, con Antonia, mi compañera, decidimos, dentro de la línea caliente, incorporar un guiso. Hacíamos de alitas, mondongo, lentejas, mostacholes...

-¿No te pareció arriesgado preparar guiso en Qatar, con el calor que hacía allá?

-Pero digamos la verdad: ¿a quién no le gusta el guiso? ¿Quién no se come un guiso después tres o cuatro días de estar comiendo lomo? ¡¿Sabes cómo lo comían?!

-Los jugadores de la selección suelen comer en los mejores restaurantes del mundo. No debe ser fácil estar a la altura...

-Obviamente que ellos saben mucho de comida y nutrición, la tienen más clara que cualquiera. Pero también llevan dentro la esencia criolla. Mirá, no tengas dudas: la milanesa a la napolitana no te la cambian por nada.

-¿Siempre hay milanesas en el menú?

-Desde hace años. Es un clásico de la Selección Argentina: después de los partidos, como una especie de premio, les preparamos milanesa a la napolitana con fritas. Y en este mundial le agregamos dos huevos fritos.

-¿Quién es el que más come?

-No puedo decirte eso porque hay días... Además, no están solo los jugadores: somos una delegación de casi 80 personas. Para que te des una idea, hacemos más 200 milanesas de lomo, que quedan bien tiernitas, las cortás con un tenedor. Le ponemos jamón y queso, bien suculentas, como debe ser. Es comida de bodegón, esa que nunca te deja con hambre. Siempre decís ‘comí bien’. Lo delicado lo dejamos a un costado.

-En algún momento se dijo que Messi tenía una dieta especial.

-No, eso fue hace un tiempo. Hoy ninguno tiene una dieta especial: ellos mismos saben lo que tienen que comer y qué no. Algunos antes del partido comen un plato de fideos con aceite de oliva, pero son etapas o modas, a veces lo hacen y otras no.

Diego Iacovone y el presidente de la AFA Claudio Fabián «Chiqui» Tapia
Diego Iacovone y el presidente de la AFA Claudio Fabián «Chiqui» Tapia

-¿Alguno de los jugadores es quisquilloso al momento de comer?

-No, ninguno. Lo que pasa que yo los conozco hace mucho y ninguno me hizo escándalo. Gracias a Dios ninguno me rechazó nunca un plato.

-Hoy Argentina juega un amistoso contra Panamá, ¿tenés decidido el menú?

-No, pero la concentración será más relajada, los muchachos vienen de salir campeones...

Conocé The Trust Project

Adblock test (Why?)


El cocinero de la Selección. Los guisos en Qatar, sus cumpleaños con Messi y el plato “de bodegón” con el que premia a los campeones - LA NACION
Read More

Tuesday, March 21, 2023

Cómo se forjan los cocineros del futuro - El Diario Vasco

A los cocineros del mañana la cocina se les queda pequeña. Las cuatro paredes de un restaurante, el delantal, los cuchillos y los fogones ya no son suficientes para dibujar la semblanza de un oficio que en las últimas dos décadas ha mutado de artesano más o menos virtuoso a líder de opinión, referente cultural y punta de lanza del sector agroalimentario. A día de hoy, cuando un chaval sueña con ser cocinero se imagina plasmando sus inquietudes creativas en un plato, estableciendo alianzas con los productores de su entorno y poniendo en marcha negocios de distintos perfiles. Para alcanzar ese sueño no caben atajos, el camino más eficaz es una formación a la altura de las expectativas depositadas en la palabra chef.

Hace unos días se presentaba en Madrid un centro universitario impulsado por la Universidad Pontificia Comillas y el grupo Vocento que se propone dar respuesta a las necesidades de esa nueva generación de profesionales gastronómicos. Madrid Culinary Campus, que abrirá sus puertas el próximo curso con un grado en Gastronomía e Innovación Culinaria y un doble grado combinado con Dirección y Administración de Empresas, está llamado a ser una referencia internacional por varias razones. «No se trata de enseñar a los jóvenes a ejecutar recetas, para eso no hace falta un grado universitario, sino de formar profesionales diversos, que puedan trabajar en la industria alimentaria, gestionar negocios hosteleros a diferentes escalas y cocinar las tendencias gastronómicas del futuro», apunta Benjamin Lana, director general de Vocento Gastronomía.

Padrinos de altura

El centro llega auspiciado por las dos figuras más influyentes de la cocina reciente, Ferran Adrià y Andoni Luis Aduriz, que más allá de prestar su imagen para un brindis inaugural, se han implicado a fondo en el diseño de contenidos. Adrià califica MACC como «la pata académica» de El Bulli Foundation, pues allí se aplicará el método Sapiens y se impartirán los contenidos recopilados en la Bullipedia, mientras que Aduriz será mentor especializado en innovación y creatividad de los nuevos alumnos, al tiempo que prepara un Máster Mugaritz para forjar perfiles tan disruptivos como el suyo.

Por otra parte, el currículo de MACC se propone reconectar el oficio con su origen: el campo. «La gastronomía necesita volver a poner los pies en la tierra», afirma Pablo Márquez, director gastronómico del centro. En un mundo que está perdiendo el contacto con el mundo rural y donde generaciones de chavales no saben muy bien de dónde viene una cebolla, MACC completa la formación gastronómica con contenidos de agronomía y trabajo de campo en un huerto propio. Asimismo, los 50 alumnos del nuevo grado recibirán formación especializada en dirección y administración de empresas. El objetivo es «formar a profesionales 360, con competencias mas amplias y diversas que les preparen para un futuro cada vez mas incierto», apunta el director académico, Antonio Obregón.

La alianza entre la Universidad Pontificia Comillas -primera del país en el ránking de empleabilidad- y Vocento Gastronomía, organizadora de los congresos culinarios de referencia internacional como Madrid Fusión Alimentos de España o San Sebastián Gastronomika Euskadi Basque Country, permitirá además generar sinergias muy interesantes. La idea es que las figuras que acudan a presentar sus ponencias a un foro como Madrid Fusión puedan extender su estancia para impartir cursos especializados, que además estarán abiertos tanto a los estudiantes de grado como a profesionales en activo. En la práctica, eso convertirá a MACC en la gran planta de reciclaje del sector y un espacio multigeneracional preñado de oportunidades laborales.

La primera promoción comenzará los estudios de Grado en Gastronomía e Innovación Culinaria el próximo mes de septiembre, una titulación oficial europea, reconocida por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y por el consejo de universidades. En sus primeros años, MACC estará alojado en las sedes de MOM Culinary Institute, en un histórico edificio de la calle Serrano y en el antiguo Convento de las Madres Concepcionistas Franciscanas de El Pardo. Para la formación en materias de negocio y empresa se utilizarán las aulas de Comillas ICADE, en Alberto Aguilera, pero ya está en marcha la construcción de dos modernos edificios en Chamartín para acoger las diversas áreas de un centro llamado a forjar a los líderes gastronómicos del mañana.

Adblock test (Why?)


Cómo se forjan los cocineros del futuro - El Diario Vasco
Read More

La "Mejor Fabada del Mundo" la hace un cocinero de origen peruano en Madrid - La Nueva España

Carlos García, un cocinero peruano que lleva 27 años ante los fogones del Mesón Sidrería Arturo, prepara la "Mejor fabada del mundo". Esa fue la decisión adoptada este martes en Villaviciosa por el jurado de expertos encargados de fallar el galardón. El segundo puesto también se fue para la capital de España, concretamente para Casa Hortensia, mientras que La Sauceda, de Buelles (Peñamellera Baja), salvó la honrilla regional con la tercera plaza.

Por lo que se refiere a la categoría local, Memorial Amable Bedriñana, el galardón se lo llevó el restaurante La Llosa, de Oles. La distinción al mejor compangu fue para la ovetense La Casona de la Montaña. La Fabina Vaqueira obtuvo el premio especial para los productores, entregado este año por primera vez, ya que fue la materia prima utilizada por la sidrería Casa Arturo para elaborar la fabada ganadora.

Muy emocionado por el galardón, Carlos García aseguró tras recoger el premio que el secreto para preparar la "Mejor fabada del mundo" pasa por contar con "un buen producto" y "mucha paciencia y delicadeza ante los fogones". "No nos lo esperábamos", reconoció García, para quien "el producto es la clave y hemos sabido sacarle provecho". "Nos acordamos de nuestros clientes. Este premio es para ellos, que siempre nos han apoyado", concluyó.

Carlos García, licenciado en Farmacia, llegó a España en 1991 en busca de trabajo. En 1995 se convirtió en el cocinero del Mesón Sidrería Arturo, en la calle Isando del barrio de Hortaleza, regentado entonces por Arturo Santos, de origen asturiano. En 2015, cuando Arturo y su mujer, María, pasaron a la jubilación, García se hizo cargo del negocio mediante un traspaso, continuando con la especialización en cocina asturiana.

El jurado encargado de fallar los galardones estuvo compuesto por Pepe Ribagorda, periodista de Informativos Telecinco y "De las cosas del comer"; los cocineros Pedro Morán (Casa Gerardo), Luis Alberto Martínez (Casa Fermín), Joaquina Rodríguez (Casa Chema) y Gregorio García (Oleum), y los expertos Juan Antonio Duyos, Paula Álvarez (de la IGP Faba de Asturias), Víctor Berdasco (Tierrina Vaqueira) y Marcos Grana (director en Asturias de Makro).

Junto a los premiados, resultarion finalistas del evento Alterna Sidrería (Oviedo), Casa Eladia (Villaviciosa), Casa Eutimio (Lastres), Casa Telva (Valdesoto, Siero), Chigre Tresali (Villaviciosa). El Pichote (Oviedo), El Sitiu de Ñarres (Gijón), La Botica (Lastres), La Campana (Pruvia, Llanera), La Cantina de Villalegre, La Casona de la Montaña (Oviedo), La Marivuelta (Cangas de Onís), La Tabernilla de Oviedo (Oviedo), Merendero de Covadonga (Covadonga), Merendero de los Lagos (Lagos de Covadonga), Michem (Villabona), Río Astur (Gijón) y Sidrería Bedriñana (Villaviciosa). De fuera de Asturias, El Parador de Illescas (Illescas, Toledo) y La Cantina Iberum (Illescas, Toledo). Del extranjero, El Fontán (Bruselas) e Ibérica (Londres).

Todas estas fabadas fueron seleccionadas por un jurado que visitó los establecimientos asturianos de incognito, mientras que la de fuera del Princiado se clasificaron en una cita previa celebrada en el Centro Asturiano de Madrid a finales de enero, actuando como jurados los periodistas gastronómicos Paz Álvarez, Ana Belén Toribio y David De Santiago, la cocinera Vanesa Caso, Guti Cueto, miembro de la Cofradía de les Fabes, y los productores Antonio Palacio (Embutidos Naveda) y Víctor Berdasco (Tierrina Vaqueira).

Cocina Cabal de Oviedo fue el ganador absoluto del concurso de 2022, uniendo su nombre a la nómina de ganadores en anteriores ediciones del evento: Casa de Comidas Chema (2011 y 2017), El Moreno (2012), El Llar de Viri (2013), Sidrería Bedriñana (2014), Los Pomares (2015), Vista Alegre (2016), Gaucho Fierro (2018), la Sauceda (2019), El Cruce (2020) y La Consistorial (2021).

El programa de las Jornadas de les Fabes de Villaviciosa continúa este miércoles con el mercado en la plaza cubiera, en la que tomarán parte productores de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Faba Asturiana de 10.30 a 14.30 horas. A las once de la mañana tendrá lugar una demostración gastronómica con degustación a cargo del Club de Guisanderas de Asturias, que elaborarán recetas tradicionales asturianas donde el ingrediente estrella será la faba. El jueves tendrá lugar una cata de producto acogido a la Indicación Geográfica Protegida.

Adblock test (Why?)


La "Mejor Fabada del Mundo" la hace un cocinero de origen peruano en Madrid - La Nueva España
Read More

Carlos III busca cocinero: estos son las condiciones de la oferta de empleo - El Debate

[unable to retrieve full-text content]

Carlos III busca cocinero: estos son las condiciones de la oferta de empleo  El Debate
Carlos III busca cocinero: estos son las condiciones de la oferta de empleo - El Debate
Read More

Monday, March 20, 2023

El cocinero moralo David Gibello nombrado nuevamente embajador ... - Punto de Encuentro Navalmoral

| Club Food Prensa OnLine
Su trabajo ha sido reconocido por la Red Española de Alimentación Responsable y por Kilometro Cero España.

El chef David Gibello, natural de la población extremeña de Navalmoral de la Mata, ha sido nombrado embajador Kilometro Cero por su destacada labor en la promoción y difusión de productos gastronómicos locales y en la defensa de la cocina tradicional española. Este reconocimiento se suma a su anterior distinción en el año 2000 por su trabajo en la promoción de productos Kilometro Cero.

El certificado Kilometro Cero es una distinción que reconoce a personas que trabajan en favor del consumo local y de temporada, reduciendo la huella de carbono y hídrica en sus procesos. Este galardón es otorgado anualmente por la Red Española de Alimentación Responsable / KM0.

David Gibello es un chef con gran experiencia en la cocina española tradicional y en la elaboración de platos con productos de proximidad y de calidad. Su trabajo ha sido reconocido por la Red Española de Alimentación Responsable y por Kilometro Cero España por su apoyo al sector agroalimentario local y por su defensa de la cocina de proximidad.

El chef ha destacado por su labor en la promoción de los productos de su región, como el aceite de oliva, el jamón ibérico o los quesos, entre otros. Además, su cocina se caracteriza por el uso de ingredientes frescos y de temporada, lo que contribuye a reducir la huella de carbono y hídrica en sus procesos.

David Gibello ha expresado su satisfacción por recibir este reconocimiento y ha asegurado que seguirá trabajando en favor del consumo de productos locales y de calidad en su cocina. El chef ha destacado la importancia de apoyar a los productores locales y de fomentar el consumo responsable en la sociedad.

En definitiva, el nombramiento de David Gibello como embajador Kilometro Cero supone un reconocimiento a su compromiso con el sector agroalimentario local y a su labor en la promoción de la cocina española tradicional y de proximidad. Un reconocimiento merecido para un chef que ha dedicado su carrera a poner en valor los productos y sabores de su tierra.

Adblock test (Why?)


El cocinero moralo David Gibello nombrado nuevamente embajador ... - Punto de Encuentro Navalmoral
Read More

“Mi tarea era buscar encuentros”: la reivindicación que hizo Andrés Zaldívar a su apodo de “cocinero” - La Tercera

Demócratas, el partido en formación que encabeza la senadora Ximena Rincón, dio a conocer su respaldo público a la candidatura al Consejo Constitucional del exsenador de la Democracia Cristiana y exministro Andrés Zaldívar, que busca representar a Aysén en la redacción de una alternativa de Carta Magna.

También anunciaron que respaldarán en los comicios de mayo a los independientes que compiten por Evópoli, Luigina Pruzz, que va por Valparaíso, y Jaime Ravinetet, que va por la Región Metropolitana.

En el anuncio, Zaldívar realizó una reflexión sobre la situación política actual y habló del apodo que tenía en el Senado, por su rol en una serie de acuerdos que se concretaron en la trastienda legislativa.

“Siempre he sido una persona que ha trabajado en la política para buscar acuerdos. Incluso me pusieron un sobrenombre por ahí, ustedes lo conocen, El Cocinero, porque realmente en el Senado, cuando fui presidente más de siete años y fui senador por tres periodos, mi tarea junto con Ximena (Rincón) y otros senadores era más bien buscar encuentros y no polémica”, sostuvo.

Más sobre Política

Zaldívar aseguró que “a la gente no le gusta la posición de los extremos” y planteó que “la amistad cívica es fundamental en este país y se está perdiendo”.

“Uno cuando tiene un adversario en la política no debe mirarlo como un enemigo, sino como una persona que discrepa de uno, ser capaz de escucharlo y tratar de convencerlo de que las ideas de uno son mejor que las de él o reconocer que las de él son mejor que la de uno”, expuso.

A su juicio, eso “ha fallado en este país, porque se han tratado de imponer los extremos”.

“Ahora cada uno milita donde cree que debe estar, yo soy respetuoso de la gente por sus decisiones y no voy a ser el juez de nadie por la decisión que tome”, cerró.

Adblock test (Why?)


“Mi tarea era buscar encuentros”: la reivindicación que hizo Andrés Zaldívar a su apodo de “cocinero” - La Tercera
Read More

Ayuntamiento gastará 1.5 millones en escultura Cocinero Chino - Radar BC

El Ayuntamiento de Mexicali gastará 1.5 millones de pesos en una escultura denominada “Cocinero Chino” que se instalará a un costado de la e...